Veejay Villafranca – Marked: The gangs of Baseo

Este fotógrafo filipino ganó en 2008 la prestigiosa beca Ian Perry por su trabajo sobre expandilleros de Manila.
Vicente Jaime “Veejay” Villafranca, comenzó su carrera en la revista The Philippines Graphic, antes de aventurarse a trabajar como fotógrafo independiente. También trabajó para agencias internacionales de noticias antes de dedicarse a sus proyectos personales.
Su proyecto sobre los ex miembros de las pandillas más notorias de Manila (arriba), le hizo merecedor de la beca Ian Parry en 2008. Esto le permitió mostrar su trabajo en la prestigiosa galería Getty Images de Londres. Ese mismo año fue un artista residente del segundo programa Crossing Point Residency, que tuvo lugar durante el Festival de Fotoperiodismo Visa Pour l’Image. Su trabajo ha sido exhibido ampliamente en Europa y Asia.
También ha contribuido en muestras fotográficas organizadas por el Museo Metropolitano de Manila, la Galeria Silverlens y el Museo Vargas, entre otros. Recientemente se convirtió en el primer filipino en ser aceptado en el prestigioso programa Joop Swart Masterclass que ofrece la Fundación World Press Photo en Amsterdam.
Veejay está residenciado en Manila haciendo encargos editoriales y enfocado en sus proyectos a largo plazo que abarcan temas de la cambiante cultura filipina y sus practicas religiosas; el desplazamiento ocasionado por el cambio en los patrones del clima y la exploración de la migración a través de diferentes regiones de Filipinas.

¿Cuándo y cómo se despertó tu interés en la fotografía?

La fotografía siempre estuvo presente en el ambiente en el que crecí. Mi abuelo se dedicó al periodismo durante los años 70 y acumuló muchos recortes de periódicos e historias durante toda una vida. Y después, mi padre trabajó como fotógrafo para la Agencia Nacional de Viviendas en Manila, pero tenía una gran pasión por la fotografía documental. Así que crecí con un gran interés por la información, tanto escrita y como gráfica. También el interés por las historias íntimas estaba muy arraigado en mí desde temprano y más tarde todo esto constituyó mi base para dedicarme a la fotografía documental.

¿Qué fotógrafos han inspirado tu trabajo?

Crecí en un país de revolucionarios y levantamientos, así que todos esos fotógrafos que han establecido un compromiso duradero con los problemas sociales me han influenciado. Eugene Smith, Susan Meiselas, James Nachtwey, Sebastiao Salgado y los fotógrafos de la FSA fueron algunos de mis influencias tempranas. Después de estudiar y leer más, puedo decir que Eugene Richards, Paolo Pellegrin, Christopher Anderson, Philip Blenkinsop, Trent Parke son algunos de los influyentes fotógrafos que guían mi trabajo en la actualidad.

¿Cómo escoges tus proyectos? ¿Cuál es el proceso?

Elegí dedicarme a la fotografía documental debido a mi frustración con las organizaciones de noticias. Cuando profundicé en el reportaje gráfico, me comprometí a retarme constantemente para buscar diferentes ángulos en los temas que escojo. Por ejemplo, quería fotografiar una historia sobre la cultura de los jóvenes y las desigualdades en la vida de las comunidades jóvenes de Manila, así que desarrollé mi proyecto sobre ex pandilleros. Mucha gente dice que solo es otra historia sensacionalista de pobreza y violencia, pero mi intención era mostrar cómo esos pandilleros querían y luchaban por salir de una vida de violencia, drogas y pobreza. El proceso sigue siendo igual: leo e identifico los temas e ideas que me interesan, luego investigo y visito las áreas en las que quiero hacer el proyecto para ver si es factible periodística y gráficamente. Después me dedicó a fotografiar.

¿Qué significado tienen los premios en tu carrera?

Depende de los tipos de premios. En mi opinión las becas, premios y reconocimientos ayudan a promover tu trabajo y también contribuyen a impulsar la carrera de un fotógrafo. Pero el verdadero éxito de un proyecto o de una historia solo puede ser medido por el público y por su reacción después de ver el trabajo. Los premios, de hecho, son un gran impulso económico y profesional pero realmente no producen muchos resultados en términos de hacer que la gente actúe sobre el problema.

Y ese sentido, ¿cuál es el rol de la fotografía documental? ¿Puede marcar alguna diferencia?

El rol de cualquier reportaje gráfico es informar y ofrecerle al espectador historias tan profundas e informativas como sea posible. Puede sonar como un “cliché” que aún yo utilice un concepto tradicional

de esta profesión, pero creo que aún se necesita cierta objetividad que, alimentada con argumentos y creatividad, puede hacer una diferencia. Pero lograr un cambio es una declaración muy grande, yo creo que hay que ofrecerle al público toda la información necesaria de la manera más creativa e innovadora posible para hacer que mire y escuche. Y con suerte, impulsarlo a actuar para que se pueda cambiar algo; pero creo que es contradictorio decir que la fotografía por sí sola puede lograr algún cambio.

¿Qué necesita un fotógrafo para vivir de su trabajo?

Esta es una pregunta difícil y no hay dos fotógrafos que tengan la misma estructura de ingresos. Algunos se apoyan en becas, en instituciones o en organizaciones no gubernamentales para financiar sus trabajos. Otros hacen encargos o fotografía comercial para financiar sus trabajos personales. Hay diferentes maneras para ganarse la vida, pero lo importante es mantener la integridad del trabajo y elevar los estándares profesionales.

¿En qué proyecto estás trabajando ahora?

En dos proyectos que quiero publicar en forma de libros en los próximos dos años: uno es mi proyecto sobre las prácticas religiosas filipinas titulado Fe sobre destino y el otros es mi trabajo en desarrollo sobre los refugiados climáticos.

¿Cuál es tu equipo favorito para trabajar?

He tenido cierto “aburrimiento” con el aspecto técnico de la profesión y por eso empecé a utilizar diferentes formatos como el formato medio (6×6) y las películas panorámicas de 35mm. Pero actualmente estoy muy tentado hacia el campo de las cámaras telemétricas (ragefinder) porque quiero disminuir el peso de mi equipo.

¿Cuál es tu consejo para la gente que quiere dedicarse a la fotografía documental?

No se si tengo la estatura necesaria para estar dando consejos pero en términos generales diría que para hacer una carrera en el fotoperiodismo o en la fotografía documental, uno debe mirar más allá de los titulares y tratar de ser más creativo al momento de ilustrar los hechos o historias. También uno debe tratar de encontrar el camino perfecto para su trabajo, puede ser a través de los medios tradicionales, Internet,  galerías, zines o libros. Además, no hay que dejarse llevar demasiado por el proceso creativo porque que al final del día nuestro trabajo fotográfico solo será entendido por unos pocos. Y los más importante en que nuestro trabajo alcance a la mayor cantidad de gente posible y sea compensado de manera adecuada.


Veejay Villafranca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *