El color de Robert Capa

Bajo el nombre ‘Capa en Color’, descubrimos un Robert Capa poco conocido y casi experimental, que intenta adaptarse a la película cromática.

Quienes piensen que no queda nada por descubrir de uno de los reporteros gráficos más importantes del siglo XX, están muy equivocados. El color de Robert Cappa surge con toda la fuerza de su narrativa fotográfica a través de la colección que presenta el International Center of Photography (ICP).

Un centenar de fotografías a todo color son las que componen la muestra del ICP. Bajo el nombre ‘Capa en Color’, descubrimos un Robert Capa poco conocido y casi experimental, que intenta adaptarse a la película cromática.

La fuerza del fotógrafo de la Guerra Civil Española, comprometido en la tarea de mostrar las verdades de la convulsa época que le tocó vivir, se tiñe de colores a partir de 1938. Por entonces, el fotoperiodista se encuentra en China, cubriendo el conflicto bélico entre este país y Japón.

En esta ocasión, Robert Capa pidió a su agencia que le enviasen 12 rollos de película Kodachrome y, además, solicita instrucciones acerca de su manejo. Precisamente de esta primera fase de su incursión en la fotografía a color, sólo se conservan cuatro instantáneas.

Poco después, mientras trabaja en la II Guerra Mundial, el reportero ya viaja con dos cámaras, una para blanco y negro y otro para color. En la exposición neoyorquina es posible contemplar algunos de estos trabajos sobre la contienda.

Aunque algunos de sus trabajo de esta etapa son publicados en Collier o Illustrated, lo cierto es que Robert Capa decide volver exclusivamente al blanco y negro para ahorrar tiempo de procesado y edición.

Sin embargo, a partir de 1947 Capa insiste en esta modalidad fotográfica. En este año realiza un viaje a la Unión Soviética con el escritor John Steinbeck y cubre el periplo con películas de color. Desde ese momento, el fotógrafo pone su nueva mirada pigmentada sobre las estrellas de Hollywood, los destinos europeos para viajes de lujo y reportajes de tintes más rosados. De este modo, Capa consigue mantener a flote la Agencia Magnum y reciclarse laboralmente durante los períodos en los que no cubre guerras.

El 12 de febrero, el ICP neoyorquino inaugurará una placa en honor del reportero gráfico y en agradecimiento por su vida y carrera. La exposición ‘Capa en Color’ se encuadra dentro de los actos que aún se celebran con motivo del primer centenario del artista, que nació en Budapest en 1913.

El ICP de Nueva York, que fue el encargado de descubrirnos el contenido de La Maleta Mexicana, nos muestra ahora a ‘Capa en Color’ hasta principios de mayo.

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