Los ojos de Colita en La Pedrera

Gabriel Garcia Marquez fotografiado por Colita
Isabel Steva Hernández, más conocida como Colita, ha tenido el poderío de fijar momentos muy especiales y personajes aún más imprescindibles de la historia reciente de España.

A través de la retrospectiva de la Sala de Exposiciones de La Pedrera, los aficionados a la fotografía podemos realizar un viaje iniciático a lo largo del último medio siglo de España, visto por los ojos de Colita, la cámara extraoficialmente oficial de la Gauche Divine.


Isabel Steva Hernández, más conocida como Colita, es en realidad una mujer versátil que ha sabido vivir el tiempo que le ha tocado, en una España y en una Cataluña que, desde la década de los años 60, ha dado muchos temas que inmortalizar.

Esta mujer de 74 años ha tenido el poderío de fijar momentos muy especiales y personajes aún más imprescindibles de la historia reciente. Así se muestra en ‘Colita. ¡Porque sí!, una colección compuesta por más de un centenar de fotografías y material fotográfico que han ayudado a conformar el particular álbum de la extraordinaria Isabel Steva.

Caminando entre esos retazos del trabajo de Colita colgados en La Pedrera, pareciera que la fotógrafa no hubiese seguido un guión preconcebido, ni una estética diseñada, ni siquiera un estilo peculiar.

Las instantáneas de Colita poseen un aire de naturalidad que va más allá del arte, para quedarse con la esencia de lo cotidiano, de la captura del momento, del reflejo de su mundo que es, en realidad, el mundo que le ha tocado vivir y que ella retrata como si pasara por allí.

Así parece que resultó fácil conseguir un posado racial de la excelsa Carmen Amaya, una mirada picarona del inmenso Orson Welles, el postureo más pasoliniano de Terenci Moix o los Cien Años de Soledad pesando sobre la cabeza de un Nobel.

Sin embargo, los momentos que nos brinda el repaso por la retrospectiva de Isabel Steva son mucho más que eso y nos permiten deambular entre los gitanos de Rovira Veleta y las gitanonas de Montjuïc, pasar por la Nova Cançó o los acontecimientos tumultuosos de la tan de moda Transición, retratar la pasión transgresora de Ocaña y documentar la muerte de Franco, servirse de la cámara para fortalecer la lucha feminista e inmortalizar a las limpiadoras arrodilladas que fregaban La Mezquita de Córdoba…

Todo es Colita y todo es historia, porque todo pasaba por delante de sus narices y ella estaba allí, con su cámara al cuello, para dejarnos testimonio sin retoques. Ahora podemos pasarnos por la Sala de Exposiciones de La Pedrera hasta el próximo 13 de julio y disfrutar de una exposición fascinante.

Fotografía: Isabel Steva Hernández – http://www.colitafotografia.com

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